..Historia
Turca:SIEMPRE
SE TIENDE A CREER que los turcos son un pueblo de raza árabe,
y lo que es aún peor se les denomina moros cuando los
únicos pueblos a los que se les puede poner este calificativo
son a los del norte de África y, más concretamente,
a los del Magreb.
Los turcos son un antiguo pueblo que tradicional-mente vivió
en una extensa zona de Asia Central, emparentados con otras
tribus de carácter nómadacomo los mongoles.
En la actualidad hay turcos no sólo en Turquía,
sino también en algunas repúblicas ex-soviéticas
como Azerbayán, Kazakhistan, Uzbekhistan, etc. Todos
pertenecen a la gran familia turca y hablan un idioma
semejante. La historia de los turcos se inicia mucho antes
de que la dinastía otomana (más correctamente
osman-li) tome el poder en la zona de Anatolia. Mientras las
grandes culturas clásicas se desarrollan en esta península
y los árabes empiezan a llamar a su puerta, los
turcos desarrollan su existencia muy lejos de esa base, en
una zona indeterminada de Asia Central.
...Turcos
y mongoles provienen de una raíz común
y su historia se entrelaza con las culturas nómadas
de Asia Central. De hecho, algunas tribus turcas habitaron
en la zona de Mongolia mucho antes de que los mongoles
se establecieran allí y expulsaran a los turcos.
Turcos y mongoles establecían lazos de sangre
con tribus vecinas, y ello fue en parte la causa de
la confusión que se creó entre ambos.
Tal vez por ello, los investigadores no se ponen de
acuerdo sobre el origen y la adscripción
de algunos de los más importantes personajes
de ambos pueblos. Para unos, Genghis Khan y Timur
Leng (Tamerlán)son mongoles,- para otros, decididamente
turcos e incluso para otros, tienen una considerable
mezcla de sangre. Esto puede ser lo más próximo
a la realidad.
...Asia
Central fue durante la Antigüedad
la zona más propicia para la creación
de grandes culturas. Parece que los
pueblos nómadas han jugado un importantísimo
papel en su desarrollo, como elemento
vivificador en la simbiosis cultura
nómada/cultura sedentaria, que dio
lugar a un proceso repetido con bastante
frecuencia: invasiones nómadas/coexistenáa/sedentarización/asimilación/
nuevas invasiones nómadas que revitaliza
el sustrato existente y da lugar a
una nueva civilización. Al mismo tiempo,
una vez que los conquistadores nómadas
se habían asentado en las ciudades,
asumían el deber de proteger la cultura
y las ciencias, que entonces renacían
con renovado vigor.
Los nómadas son aquellos pueblos no agrícolas
que llevan una existencia móvil, basada
en la recogida de frutos y en la caza, pero
dado que el término nomadismo deriva
de la palabra griega nema (apacentar),
debería aplicarse sólo para señalar
a los pastores móviles que dependen
principalmente para subsistir de sus rebaños.
Los auténticos pastores nómadas
no tienen un lugar de residencia fija, sino
que se desplazan de un campamento a otro, dentro
del territorio de su tribu, de acuerdo con las
exigencias de los pastos. Es lo que se conoce
también como la cultura de la yurta,
siendo la yurta la típica tienda de campaña
de fieltro usada por estos pueblos. Este tipo
de nomadismo se propagó pronto hacia
el Este llegando hasta Mongolia.
La
palabra turco fue registrada por primera
vez en los anales chinos hacia el 1
300 a. C. donde aparece como t'ukitie.
Las inscripciones de Orkhon del siglo
VIH a. C. encontradas en Mongolia, hablan
de un reunión de tribus bajo
una sola autoridad contra el enemigo
principal, los chinos. La religión
de estos nómadas fue durante
mucho tiempo el chamanismo, una
fe politeísta llena de tótems
y magia. Gradualmente, algunas tribus
adoptaron el budismo, otras el
mazdeísmo, el nestorianismo o
el maniqueísmo (estas dos últimas
ramas próximas al Cristianismo).
Los turcos pertenecían entonces
al grupo de la raza amarilla, dentro
de la cuál el género
más cercano es el mongol. Un
recorrido por el mundo de la miniatura
turca (ilustraciones de manuscritos),
nos llevará a ver el gran número
de figuras que aparecen con esos rasgos,
lo que indica que la población
con estas características debió
de ser bastante numerosa.en su deambular
por Asia Central, no tardarían
en tomar contacto con el Islam y, sobre
todo, con el Califato abbasí
con sede en Bagdad, ya en nuestra era.
Los turcos entraron en la historia islámica
-y realmente en la historia del mundo-,
por la puerta de atrás. Su fama
de guerreros feroces, incansables y
entusiastas, que en el futuro hará
temblar a Europa, los llevará
a luchar como soldados mercenarios
en las filas abbasíes. La turbulenta
situación interior hizo desconfiar
a los califas de la fidelidad de sus
servidores tradicionales, árabes
y persas. Un ejército permanente
era más necesario que nunca para
mantener la seguridad del gobierno central
en aquella época. No tardarían
mucho los turcos en convertirse en una
especie de "guardia pretoriana"
del Califa. Ya a fines del siglo IX,
algunos oficiales turcos recibieron
el mando de provincias, prueba de la
confianza a la que se habían
hecho acreedores. Con el tiempo,
adquirirán gran poder, siendo
piezas clave en el nombramiento y deposición
de califas que estaban cada vez más
en sus manos
..EI
jefe de los turcos se titulará
entonces emir de los emires,
índice de supremacía
indiscutible. Pronto surgirá
el primer Estado turco en los
albores del año 1000
y en la zona de Afganistán.
EI general turco Sabuktagin ocupó
Ghazna en el 977 y fundó
la dinastía ghaznávida.
La corte turca de Ghazna destacó
por su brillo intelectual y artístico.
Esta cultura fue reemplazada pronto
por la dinastía seljuk
(Selcuk en turco, aunque también
se le conoce en castellano
como selyúcida, seljukí
o seleúcida). Los seljuks
eran un grupo originario de Mongolia
exterior que a fines del siglo
VIII marcharon al oeste, y hacia
finales del siglo X se convirtieron
al Islam. Animados por el celo
intransigente de los neófitos,
los seljuks se lanzan al asalto
de ciudades y reinos en una auténtica
guerra santa contra los heréticos
chutas, tras haber recibido la
predicación sunníta
de los misioneros de Bagdad. En
1040 aplastan a los ghaznávidas.
Esta victoria les aseguró
el dominio en toda Persia. EI
arraigo de los seljuks en la zona
atrajo a otros pueblos turcos,
lo que permitió que
en 1055 el jefe Selcuk, Tughrul,
entrase en Bagdad, donde fue designado
sultán por el Califa. Éste,
prisionero de los turcos, alienta
sus conquistas y todas las
dinastías musulmanas caen
bajo el dominio de los seljuk
.el
jefe Selcuk, Tughrul, entrase
en Bagdad, donde fue designado
sultán por el Califa.
Éste, prisionero de
los turcos, alienta sus conquistas
y todas las dinastías
musulmanas caen bajo el dominio
de los seljuks. EI Imperio
árabe ha sido sustituido
por el Imperio turco. EI sucesor
de Tughrul, Arslan, aplastó
a los bizantinos en la importante
batalla de Manzikert en 1071,
cerca del lago Van, lo que
les permitió extenderse
por Anatolia e instalarse
en Nicea (Iznik). Sus enemigos
no serán ya los bizantinos,
bastante quebrantados, sino
los Cruzados. Damasco, la
antigua capital del califato
omeya, cae en poder de los
Selcuks en 1076, coincidiendo
con los años de gobierno
de Malishah, el más
grande de los sultanes Selcuks
(1072-1092), quien, con su
gran visir Nizan, restaura
para Bagdad el esplendor de
antaño.La unidad de
mando sobre los territorios
duró poco. Tras la
muerte de Malishah, se inició
la desintegración del
Imperio seljuk en tres grandes
conjuntos: Anatolia, Persia
y Siria. De estos reinos,
el que estaba llamado a tener
un desarrollo más brillante
y una vida más larga
fue el Sultanato de Rum (así
llamado por estar integrado
por antiguas provincias
romanas), establecido en Anatolia.
Una vez allí, los seljuks
dejaron sus correrías
y se hicieron sedentarios.
Pero por Oriente llegó
el desastre. Como un alud
incontenible cayeron sobre
ellos las hordas de Genghis
Khan (1167-1227). A su muerte,
su nieto Hulagu continuó
avanzando sin descanso,
destruyendo cuanto encontraba
a su paso. En 1258 pusieron
sitio a Bagdad que tomaron
casi sin combatir. Decenas
de miles de sus ciudadanos
fueron asesinados, el palacio
del Califa quedó en
ruinas y el propio Califa,
casi con toda su familia,
murió asesinado. Bagdad
cayó para no levantarse
jamás, y por primera
vez el Islam se quedó
sin su jefe religioso.Anatolia
no sufrió tanto como
otras zonas. La invasión
mongol provocó la aparición
de incipientes principados
turcos de escasa entidad en
cuatro zonas geográficas.
De entre ellos los osmanlíes u otomanos,
al mando de su jefe Osman, fueron
los llamados a tener un futuro más
brillante. En un principio, los otomanos
no constituían un Estado, sino un
clan familiar ansioso de conquistas
y botín. Se apoderaron de Anatolia
al mismo tiempo que el Imperio bizantino
decaía hasta sus últimos grados de
descomposición, minado por luchas
internas. Pero Osman extendió rápidamente
su dominios a costa especialmente
de su vecinos turcos. Nadie podía
imaginar entonces el gran Imperio
que estaban a punto de crear aquellos
pastores nómadas de tan antiquísimo
origen. En 1453, y como gran paradoja
de la historia, desde la que había
sido capital del Imperio Cristiano
de Oriente, los otomanos se encontraron
a la cabeza de un Imperio islámico
tan importante como el de los omeyas
o el de los abbasíes, sus antiguos
amos. Desde su núcleo originario de
Anatolia abrazaron, entre los siglos
Hungría, Rumania, Siria, la zona norte
del Mar Negro, Egipto, el norte de
África hasta las puertas de Marruecos,
Arabia e Irak. Entraron en contacto
con grandes civilizaciones: Bizancio,
Persia, la cultura clásica grecorromana,
el Renacimiento europeo, la India
de los Mezclaron su sangre con griegos,
rusos, europeos, Grandes Mogoles,
etc. árabes. Desgraciadamente, hacia
finales del siglo XVII el cáncer que
provoca la caida de todos los imperios
se había adueñado ya del cuerpo. Hoy
el gran Imperio de Solimán el Magnífico
es sólo un recuerdo en los libros
de Historia. Tras el estable cimiento
de la República, lo otomano se llegó
a ver como algo despreciable y atrasado
y se trató de borrar de la mente colectiva
de los turcos una cul tura que había
cubierto 500 años de su historia.
En ese momento, las bases de la nación
turca fueron la búsqueda de la occidentalización
y de la equiparación con Europa,
al mismo tiempo que esta tendencia
se veía compatible con las costumbres
nómadas de los antiguos pueblos de
Asia Central. EI Islam, aunque tolerado,
se vio hasta cierto punto proscrito.
En la actualidad, las cosas se han
matizado bastante,- un gran sector
de la población turca se siente orgulloso
de haber sido la cabeza de un Imperio
de semejante extensión, y se ha multiplicado
considerablemente el número de alumnos
universitarios que se dedican al tema
otomano en sus múltiples vertientes
culturales.