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. .........Este
teatro fue el escenario de la asamblea masiva de los efesios descrita
en los Hechos de los Apóstoles, donde los plateros protestaron
contra las actividades misioneras de San Pablo gritando: «Grande
es la diosa Artemisa de los efesios.»Girando a la izquierda
tras salir del teatro aparece la calle principal de la antigua Éfeso.
Generalmente recibe el nombre de
Vía de Mármol.
La
sección que se encuentra al sur del teatro fue pavimentada
en mármol en el siglo v d.C. por un rico efesio llamado Eutropio,
y constituía una calzada reservada a los vehículos
de ruedas. Los peatones usaban las aceras elevadas que flanqueaban
la avenida.Un breve paseo por la Vía de Mármol conduce
al extremo oriental de la principal agora comercial, un vasto espacio
cuadrado que se extiende hacia el oeste, rodeado por las basas de
las columnas que en otro tiempo formaron la columnata que rodeaba
el recinto, de unos 100 m por cada lado. Este agora, construida
durante el período helenístico, era originalmente
de orden jónico. La doble columnata dórica de dos
pisos que forma el lado oriental fue erigida durante el reinado
de Nerón, mientras que la puerta cercana a la esquina sureste,
un portal triple, está fechada por una inscripción
en el año 4-3 a.C. En la esquina suroeste del agora se ve
un gran cuadrado que fue en otros tiempos el témenos del
templo de Serapis, un dios egipcio. Una inscripción
recuerda que también estuvo dedicado al emperador Caracalla.
Se cree que este templo fue erigido durante la segunda mitad del
siglo u d.C. por los mercaderes egipcios afincados en Éfeso.
A principios del período bizantino fue convertido en una
iglesia, cuyo baptisterio se ve en el extremo este del edificio.
Más
allá del templo de Serapis, al final de la Vía
de Mármol a la derecha, se encuentra la biblioteca
de Celso, una curiosa estructura corintia espléndidamente
restaurada. Las inscripciones griegas y latinas declaran
que fue fundada en el año 110 d.C. por Cayo
Julio Áquila como monumento funerario para su
padre, Cayo Celso Polemeno, que había sido senador
romano y procónsul de Asia. Se alza en el extremo
occidental de un patio de mármol, y se llega
a su puerta principal tras ascender un tramo de nueve
escalones, en tiempos antiguos flanqueados por estatuas
de Celso. La impresionante fachada reconstruida tiene
cuatro pares de columnas que soportan las vigas en cada
uno de sus dos pisos. Las tres puertas están
flanqueadas por cuatro nichos que contienen representaciones
de las virtudes de Celso; en la actualidad los originales
han sido reemplazados por copias. En el interior de
la biblioteca había dos altas cámaras
con una galería de dos niveles que contenía
los nichos rectangulares en los que se almacenaban unos
12.000 libros. Probablemente había una estatua
de Atenea en el nicho semicircular del piso principal
que se encuentra frente a la puerta central.
La
Vía de Mármol termina en un cruce, poco
después de pasar el agora y la biblioteca. De
allí sale otra calle, llamada Émbolos
o Vía Columnada, que sigue el valle
que separa los montes Pión y Coressos. El Émbolos,
la principal vía de Efeso, estaba flanqueada
por galerías de comercios, fuentes monumentales,
estatuas honoríficas y un templo imperial. (El
Émbolos también recibe el nombre de calle
de Curetes, nombre de una orden de sacerdotes efesios.)
En
el extremo inferior del Émbolos, frente al antepatio
de la biblioteca y al lado izquierdo de la avenida,
se hallaba una de las galerías columnadas. En
el extremo más lejano de esta, antes de la primera
calle a la izquierda, estaban las letrinas públicas,
al parecer muy cercanas a un burdel. Este es uno de
los ejemplos mejor conservados de unas letrinas romanas.
Muchos de los retretes siguen intactos, junto con el
canal por el que fluía el agua con la que se
lavaban los clientes. El grupo de edificios que se ve
al otro lado de la calle son las termas de Escolástica,
las mayores de Efeso. Estas fueron generosamente reconstruidas
en el siglo iv d.C. por una mujer cristiana llamada
Escolástica.
Las
termas se encuentran detrás del edificio más
bello de Efeso, el pequeño templo de Adriano,
de orden corintio, cuyo pronaos reconstruido se abre
directamente al Émbolos. La fachada del templo
consiste en dos pares de columnas que enmarcan la entrada
arqueada al pronaos. El arquitrabe está decorado
con un interesante relieve en el cual la figura central,
que forma la clave del arco, es un busto de Tike, la
diosa de la fortuna y protectora de la ciudad. Este
es uno de los ejemplos más antiguos de arco soportado
por columnas, y no por machones, una mezcla de formas
arquitectónicas griegas y romanas que desemboca
directamente en la arquitectura románica. La
inscripción que se ve sobre el arquitrabe revela
que el templo fue construido por un efesio llamado P.Quintilio
en honor del emperador Adriano. El templo de
Adriano.restaurado durante el siglo iv d.C., y le
fue añadido un relieve figurativo en la parte
superior de las paredes del pronaos, junto con la luneta
opuesta a la entrada, que representa a una joven desnuda
que surge de una voluta foliada. Las figuras del relieve,
copias de los originales del Museo Arqueológico
de Selcuk, también datan del siglo iv d.C., y
fueron tomadas posiblemente de algún otro edificio
de Éfeso. Las escenas del relieve describen el
mito de la fundación de la ciudad por el príncipe
Androclo, hijo del rey Codros de Atenas.En las laderas
del monte Coressos, frente al templo de Adriano, se
hallan las últimas excavaciones realizadas en
Éfeso. En ellas se ha desenterrado un barrio
residencial de la ciudad romana tardía. Sus habitantes
debieron ser muy prósperos; las casas más
suntuosas están formadas por multitud de habitaciones
construidas alrededor del un patio peristilo; algunas
de las villas conservan los suelos de mármol
y mosaico, y grandes áreas de los muros están
decoradas con frescos.
Poco
más allá del templo de Adriano, una calle
lateral a la izquierda conduce desde el Émbolos
a laentrada superior del teatro. Después de esta
intersección se puede ver el ninfeo de Trajano,
recientemente restaurado. Una inscripción declara
que la fuente fue construida en 102-104 d.C. por T.
Claudio Aristion, que la dedicó al emperador
Trajano (98-117 d.C.). La fuente contenía una
estatua monumental de Trajano, rodeada de estatuas de
otros emperadores, dioses y héroes.El Émbolos
continúa ascendiendo ladera arriba hasta la
puerta de Hércules, que señalaba el
fin de la avenida para vehículos; el resto del
recorrido era sólo para peatones. La puerta recibe
su nombre de las dos figuras en relieve que decoran
la cara occidental de sus pilares, que representan a
Hércules vistiendo la piel del león de
Nemea, muerto por el héroe en uno de sus doce
trabajos. Estos pilares datan del siglo II d.C.; originalmente
estaban en algún otro lugar de la ciudad, y fueron
erigidos aquí en el siglo iv ó v de nuestra
era.
En
el extremo superior de la calle de Cúretes, al
lado izquierdo, se conservan los restos de dos monumentos
menores adornados con interesantes relieves. El primero
de ellos es una fuente semicircular, el Hidreion,
y el segundo es un arco de triunfo conocido como monumento
a Memmio. El último ha sido identificado
como un monumento funerario dedicado a Cayo Memmio,
cuyo abuelo, el general romano Sila, arrebató
Éfeso en el año 86 a.C. a los ejércitos
de Mitrídates del Ponto.Directamente encima de
estos monumentos aparece la esquina noroeste del agora
del estado, desde la cual se ramifican diferentes calles
a lo largo de los lados oeste y norte de la plaza. Siguiendo
la acera izquierda de la calle hacia el oeste, se ve
a poca distancia un llamativo monumento enmarcado en
un arco romano reconstruido. Se trata de la fuente de
Pollio, erigida durante el reinado de Augusto por C.
Sextilio Pollio, que construyó en la misma época
un acueducto.
A
continuación de la fuente de Pollio, en el lado
opuesto de la calle, se encuentra la esquina noreste
, del gran témenos del templo de Domicíano.
Apenas queda nada del templo, que era relativamente
pequeño en comparación con la colosal
efigie del emperador. Cuando este fue asesinado en el
año 96 d.C, la estatua fue derribada por la muchedumbre.
Todavía quedan fragmentos de la misma en el lugar.
La cabeza y el brazo gigantescos están expuestos
en el Museo de ízmir. La terraza que soportaba
el templo poseía una fachada muy elaborada, de
la cual han sido reconstruidos recientemente dos machones
y el entablamento, junto con un par de columnas decoradas
con relieves que representan a figuras togadas. En el
extremo oriental del recinto del templo hay un pasaje
abovedado llamado galería de las Inscripciones;
en esta se exponen algunas de las más de 2.000
inscripciones descubiertas en Éfeso, las más
antiguas de las cuales se remontan al siglo vil a.C.
La
calle que corre a lo largo del lado norte del agora
del estado recibía el nombre de Clivus Sacer,
o Vía Sagrada, por la procesión que la
recorría durante la festividad anual de Artemisa.
La calle también era considerada sagrada porque
conducía al templo de Hestia Boulea, diosa de
la tierra; este se encontraba dentro del pritaneo, o
sede de los magistrados, cuyas ruinas se hallan a la
izquierda de la Clivus Sacer, cerca de su comienzo.
El altar de Hestia está en una pequeña
sala, detrás del salón principal del pritaneo,
y contenía la llama sagrada de la tribu jonia,
originalmente conservada en el altar de esta diosa en
Atenas, y que se mantuvo encendida mientras su culto
estuvo vivo en Éfeso.A continuación del
pritaneo se ven las ruinas de alguñas
casas protobizantinas que cubren el emplazamiento original
de un pequeño templo romano. Fue construido en
el año 27 a.C. por Augusto, que lo dedicó
a la ciudad de Roma y a Julio César, su padre
adoptivo. Detrás del templo, en el mismo lado
de la calle, se alza un odeum con capacidad para 400
personas; aparentemente hacía las veces de bouleuterion,
o consejo de la ciudad, aunque puede haber sido utilizado
como teatro para interpretaciones musicales y ceremonias.
El
lado de la calle opuesto al bouleuterion estaba formado
por una stoa, que se extendía a lo largo del
lado norte del agora del estado. La sección central
de esta stoa es de forma basilical; y sus naves laterales
están definidas por columnas con capiteles dóricos
y jónicos alternados. Las columnas jónicas
pertenecen a IE construcción original, de época
de Augusto, mientras que las corintias fueron añadidas
posteriormente, en la era imperial. La basílica
se usaba probablemente para juicios y otros asuntos
municipales.
Frente
al bouleuterion están las ruinas de una fuente
monumental construida en el siglo u d.C. y restaurada
dos siglos después. Esta fuente y los grandes,
baños particulares del lado noreste del agora
recibían el agua del acueducto de Mamas, construido
durante la década 4-14 d.C. Todavía puede
verse una impresionante sección de este acueducto
cruzando un valle 5 km al este de Efeso, en la carretera
de Aydín.
Tras
pasar el agora del estado, aparece la puerta de Magnesia
así llamada porque conducía a la
carretera de Magnesia ad Sipylum. Junto a la puerta,
a su izquierda, están los restos del gimnasio
del este, cuyos baños usaban los que volvían
a Efeso de sus viajes por Asia Menor.
Si
el viajero va a volver a Selq:uk, puede visitar el Museo
Arqueológico, donde se encuentran las dos estatuas
de la Artemisa efesia. Una de ellas, la que lleva en
la cabeza un tocado en forma de torre, data del reinado
de Domiciano; la segunda, que muestra a Artemisa flanqueada
por las figuras descabezadas de dos pequeños
cervatillos, símbolo de su condición de
diosa de los animales, ha sido fechada en el reinado
de Adriano. Ambas estatuas están adornadas con
símbolos de fertilidad. Fueron descubiertas bajo
el suelo del pritaneo, donde fueron enterradas por los
sacerdotes de Artemisa para evitar su destrucción,
bien en 392 d.C., cuando Teodosio I publicó su
edicto condenando el paganismo, o en 401, cuando las
muchedumbres cristianas demolieron el Artemisium. Gracias
por estar con nosotros
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