Divisas y cambios

Divisas y Cambisos pulsen para ir al citio

 

               
 

..Según los cálculos del romano Varrón, Ia ciudad de Roma fue fundada por Rómulo en el 753 a. C., fecha que no está en contradicción con los más recientes hallazgos arqueológicos. Tras Ia caída de Ia monarquía, fuertemente influida por los etruscos, se instaura oficialmente en el 510 a. C. un orden estatal democrático, constituido al principio de forma puramente aristocrática, seguramente por analogía con lo que sucedía por entonces en Atenas. Los dos siglos siguientes se caracterizan por las luchas sociales, Ia nivelación de los distintos estamentos y Ia expansión territorial del ámbito urbano de Ia ciudad, en principio hasta el Lacio y Ia Etruria meridional. En múltiples luchas de suerte variable, Roma consumó Ia unificación de Italia en el 226 antes de C. hasta el límite meridional del Po. Con esta situación de poder comienza las luchas contra Cartago, resultando vencedora en dos guerras (264-241 y 218-201 antes de C.). EI predominio de Roma en el Mediterráneo occidental conduce a conflictos con las potencias orientales, que desembocan también en Ia conquista de estas regiones (primero Macedonia, y en el 146 toda Grecia). Los últimos cíen años de Ia República, durante Ia cual queda todo el Mediterráneo en manos de Roma (en el año 63 a. C. se convierten extensas regiones de Asia Menor en provincias romanas: del 58 al 51 a. C. conquista de las Galias por César; en el 30 a. C. anexión de Egipto), están llenos de agitaciones internas, promovidas por malestares sociales. Los intentos de resolverlos conducen a guerras civiles y el orden democrático se queda sin contenido y a merced de los políticos que rivalizaban entre sí: los Gracos, Mario-Sila, César - Pompeyo, Octaviano - Antonio. De Ia lucha surge como vencedor Octaviano (batalla de Actium eri el 31 a. C.), quien con el nombre de Augusto introduce Ia época del Imperio con Ia adopción del título de Princeps el 13-1-27 a. C.

La conquista de territorios griegos conduce a una asimilación creciente de Ia cultura y el arte de Grecia, a lo que se opone sin resultado M. Porcius Cato (censor en el 184 a. C.). Los saqueos de las ciudades de Tárenlo (272 a. C.), Siracusa (212) y Corinto (146)i aportan a Roma muchas obras artísticas. En el 241 a. C., Livio An-j drónico representa las primeras trajgedias y comedias griegas en lengua latina; le siguen Plauto (254-184)i y Terencio . claves1 del humanismo griego en Roma son. el joven Escipión y su círculo, a los que cita Cicerón en sus diálo-í gos; Panecio enseña Ia ética estoi-i ca; el historiador Polibio analiza; los motivos del triunfo de Roma.: EI primer florecimiento de Ia literatura romana surge al final de Ia República: César (100-44 a. C.), j Cicerón (106-43), el lírito Cátulo (87-54) y el historiador Salustio (86-34).Las primeras manifestaciones del ; arte romano nacen bajo Ia influencía etrusca, lo que ya se desprende ! del hecho de que el escultor etrusco Vulca de Veyes .trabajara las figuras de barro para el Capitolio de Roma. También se han encontrado en Roma muchos vasos griegos del s. v a. C. Ya desde el s. IV antes de C. se deja notar una creciente influencia del arte helenístico, que domina en Ia última época de Ia República, hacia el 100 a. C. EI arte romano se encuentra a sí mismo más tarde; Ia fuerza plástica no fue para los romanos una fuerza ancestral, como lo fue para los griegos, sino que aparece tardíamente en Ia vida del pueblo. Si los griegos ya habían constituido su propio mundo artístico antes de ipartir con Alejandro a Ia conquista del mundo entonces conocido, el arte romano se desarrolla, en cambio, después de las conquistas de Roma, que adoptó el caudal de formas del arte griego. Pero en tanto que Ia forma griega era asimilada, surgió como en toda adopción espiritual, un extraño fenómeno: de una manera imperceptible, las formas griegas se van transformado progresivamente. Los romanos, en el s. 2a. C., eran por completo discípulos de los griegos, e incluso hacían venir artistas de Grecia a Roma para crear en Ia ciudad sus obras-en el 140 a. C. es erigido en Roma por Hermodoro el primer templo en mármol de estilo griego-; sin embargo, en el transcurso del siglo primero se percibe progresivamente Ia imposición de un nuevo sentido del gusto y se va manifestando a través de las obras de arte una actitud ante el mundo típicamente romana. A pesar de que durante esta época y en las siguientes los artistas eran pre-ponderantemente de origen helénioc, Ia forma objetiva del clasicismo griego enguaje formal de Ia época helenística adquieren ahora un trasfondo histórico y real y se convierten por ello en una forma de rapresentación activa y utilitaria. Aparece así un arte estatal, y, más tarde, un arte cortesano, que representa el poder de Ia res publica (el "Estado") y que cumple una doble función: adorna y, a Ia vez, reporta una utilidad inmediata. Esta concepción de Ia obra de arte, no de un valor en sí misma, sino de sentido utilitario, es típicamente romana, y Ia expresó Horacio con las siguientes palabras: aut pro-desse volunt aut delectare poetae (los poetas desean servir o deleitar). EI sentido realista romano reconoció Ia ejemplaridad del arte griego. Las obras maestras de Ia escultura griega se copiaron y reprodujeron múltiples veces. Sólo por ello podemos hoy hacernos al menos una idea de escultores como Policleto, Mirón, Escopas y Lisipo. Sin duda, estas obras, arrancadas ahora de su contexto original, se empleaban para fines decorativos, como adornos de Ia casa o el jardín. En Ia época romana existe un intenso comercio artístico, en el cual hunde sus raíces Ia concepción moderna del arte. . EI sentido romano de dignidad objetiva, severa solemnidad y marcado ceremonial puede apreciarse con toda claridad en esta sencilla obra. Es característico de Ia actitud ecléctica de los romanos el que junto al relieve histórico se representaran, al otro lado del altar, escenas mitológicas (esponsales de Poseidón) según modelos griegos.
En Ia arquitectura se manifiesta Ia importante capacidad técnica de los romanos. La transformación del templo se produce de una manera peculiar; siempre se alza sobre un alto podio, según Ia antigua tradición itálica y a diferencia del sobrio basamento de tres gradas del templo griego. La fachada siempre se destaca, al contrario que en Ia concepción omnilateral de aquél , Además, el templo ro-

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