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 EL ARTE PALEOCRiSTiANO 5final      

   
...contenido dramático o simbólico, pasando a segundo plano los detalles del relato; en cambio, en las escenas del Antiguo Testamento actúa con mayor fuerza Ia herencia helenística de los tiempos más remotos relato abundante en imágenes, figuras movidas y paisajes llenos de atmósfera. Estas diferencias se perciben con mayor claridad en los mosaicos de Santa María Maggiore en Roma (430-40): en el arco triunfal (radiante teofanía, es decir, manifestación divina, de Cristo en su juventud), representación ceremonial de figuras monumentales de composición plana, sin profundidad y de grandes trazos lineales y colores suntuosos; en Ia nave mayor, por el contrario, las escenas del Antiguo Testamento exhiben un estilo pictórico descriptivo, a base de pequeñas figuras móviles ante un fondo de paisaje diferenciado [144]; el dibujo esta plenamente

subordinado al cromatismo impresionista. Aun cuando Ia temática da lugar a dos formas representativas diferentes, ambas están ligadas, sin embargo, por un estilo de época que se les impone (lo cual se puede comprobar también en Ñapóles), cuyos más destacados caracteres se basan en una reducción de Ia forma individual; Ia expresión y los penetrantes mensajes de los cuadros hacen que las figuras presenten una mayor fuerza visionaria. Rávena ofrece de nuevo en sus numerosos mosaicos conservados una visión totalizadora de Ia evolución y los aspectos del estilo de esta época. La pintura de dicha ciudad constituye un arte cortesano del más alto rango, a Ia vez que expresa en imágenes las más profundas reflexiones teológicas. La fusión de ambos dominios crea un lenguaje de formas que eleva las representaciones a una esfera supra-terrestre, tan sensitiva y fastuosa como hierática y solemne. Bajo el influjo de Roma, Milán y, sobre todo, de Bizancio, las obras más tempranas-Ia tumba de Gala Placidia (t450) y el baptisterio de los ortodoxos (430-58)-muestran el estilo posteodosiano aún clásico, con figuras llenas de vida, sobre-alargadas en parte y elegantes, que más parecen flotar que estar sobre Ia esfera irreal del fondo azul; los vestidos están fluidamente configurados y las cabezas son retratos llenos de expresión. De especial efecto es Ia armónica composición cromática-azul-oro-blanco-, matizada con verde y rojo (Baptisterio, cúpula).

La tradición antigua tardía determina también Ia representación del Buen Pastor en el Mausoleo y, sin embargo, el movimiento libre en el paisaje se ve entorpecido por una rígida composición de contra-posto

Ambos recintos-Baptisterio y Mausoleo-están cubiertos por completo de mosaicos sobre sus zócalos de mármol en un coherente sistema de figuras, símbolos y ornamentos, que se eleva en el Baptis-
[1-44] Mosaico en Ia nave central de Santa María Maggiore, Roma, segundo cuarto del s. v. Rebelión de los judíos contra Moisés. Tradición helenística: relato expresivo, movimiento en las figuras, ilusionismo espacial, cromatismo impresionista.
terio en zonas concéntricas hasta el bautismo de Cristo, que ocupa el punto cenital de Ia cúpula.
Cincuenta años más tarde, estei estilo helenístico habría de conver-; tirse en un estilo lineal, duro y-seco; en el baptisterio de los Aftonos (hacia el 500), el sistema de decoración está simplificado y las figuras aparecen con ritmo uniforv me casi frontalmente (blanco mate; sobre fondo de oro). Poco despues: se deja sentir un influjo más tuer-; te del arte bizantino: en Sant'Apol-linaire Nuovo, antes iglesia palatina de Teodorico, aparecen hacia i el 520 escenas cristológicas (milagros y pasión) sobre pequeñas zonas de cuadro con escasas figuras grandes en una rígida composición; generalmente simétrica [145]. Se: echan de menos tanto los detalles ~: del relato como el ilusionismo pie-, tórico; las figuras frontales, exten-' didas en el plano, resaltan con un contorno de amplias curvaturas sobre el fondo dorado, un relieve i sin profundidad, cuya grave inten-; sidad, a veces dramática, reforzada además por Ia armonía cromática,; en Ia que domina el oro y púrpura; de Cristo, actúa plenamente desde' el cuadro hacia el observador. Este estilo sobrio, solemne y expresivo caracteriza a Ia vez el final de Ia pintura paleocristiana y el comienzo de Ia bizantina, que alcanza poco más tarde su punto cumbre en el clasicismo justiniano.!.....fin....continuara.
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