Divisas y cambios

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 EL ARTE PALEOCRiSTiANO 2        

    elementos principales están marcados de manera cruciforme con mayores intercolumnios y mediante el aumento y abovedamiento de los nichos correspondientes de Ia pared, así como por Ia decoración de mosaicos (en otros edificios sólo está marcado el eje del altar). Motivos de culto y el deseo de dar apariencia monumental a los aledaños de Ia iglesia conducen frecuentemente a Ia agrupación de distintos edificios en complejos arquitectónicos: por ejemplo, dos basílicas con baptisterio en medio (Tréveris), dos iglesias con salón (Aquileia), capillas y mausoleos a lo largo de una basílica (Rama, San Pedro), etc. La adición de un edificio central a una basílica en lugar del ábside sirve para dar realce sacral al centro del culto (Belén, octógono sobre Ia gruta de Ia Natividad). En Ia segunda mitad del s. iv y durante el s. v se llega a un desarrollo extraordinariamente diferenciado de los tipos de recintos y edificios. Los principios ya sólidos de Ia composición de espacios y superficies permanecen como modelos, peto al fusionarse con las tradiciones arquitectónicas regionales, dan como resultado estilos provinciales muy diferentes entre sí. La orientación de Ia iglesia de este a oeste viene a convertirse en regla general. En Ia Roma occidental, Ia basílica de tres naves queda como tipo arquitectónico predominante. Se hace más esbelta de proporciones, más alargada; las zonas destinadas a las ventanas son más estrechas y las arcadas más altas. Como a Ia vez Ia nave central tiene dimensiones más anchas y las ventanas son mayores, en el recinto central se acentúa el contraste entre Ia luminosa pared y Ia zona más oscura de las naves laterales (Roma,1 Santa Salónica [129, 135]: tiene cinco Ia Roma oriental, que se erige en modelo arquitectónico, se da predominio, por el contrario, a Ia basílica de triforio: en lugar de Ia pared luminosa se tienden sobre las naves laterales galerías altas, que se abren en arcadas hacia Ia nave central. Estas basílicas son generalmente más cortas y más proporcionadas en altura, anchura y longitud; por otra parte, Ia luz se reparte en su interior más uniformemente, ya que en ambas plantas las ventanas están situadas en el muro exterior (Constantinopla, basílica del Studión). La construcción más monumental de este tipo es Ia basílica de San Demetrio en Sabina, Santa María Maggiore). En naves longitudinales y tres en el transepto, triforio sobre todas las naves laterales y ventanería alta en Ia central. EI efecto espacial está dominado por Ia amplitud, Ia estructura transparente de las paredes, disueltas en arcadas y ventanas, y Ia armonía de los volúmenes y de Ia iíuminación.Unos principios estilísticos muy diferentes constituyen las bases de Ia arquitectura de Siria, en Ia que se desarrollan importantes antecedentes del Románico. Se construyen basílicas con pesados sillares y arcadas sobre pilares de amplio tendido (Rusafa, Ruweha y otras). Es típica su parte oriental (bema): por razones de culto, el ábside, revestido por fuera poligonalmente,esta flanqueado por dos dependencias laterales (pastoforías) y su altura queda así aumentada. EI espacio interior resulta acumulativo, pesado y pétreo por Ia ausencia de revestimiento en las paredes provistas de pequeñas ventanas, por las bóvedas de cañón y los techos planos de piedra. También el exterior es una construcción de volúmenes cúbicos: frente a los tres cuerpos del edificio de Ia parte oriental se encuentra una fachada te una cúpula, del tramo anterior de dos torres (Turmanin [136]).es Los pesados muros de sillería se articulan de manera decorativa, en relieve, a base de motivos plásticos

Las regiones costeras da rráneo oriental (Asia Menor constantinopla y otras) constituyen centro de Ia evolución hacia una síntesis del edificio central y el longitudinal. En dichas regiones se encuentran también formas nuevas (capitel de impostas), así como un nuevo estilo en Ia ornamentación de edificios: dibujos minuciosos entretejen los capiteles, frisos, etc. en un juego de líneas de luz y de oiombra. En algunas basílicas se acentúa el centro del culto por un mayor abovedamiento, mediante una cúpula, del tramo anterior al ábside. En otras iglesias, es también una gran cúpula Ia que abarca todo el espacio está rodeado por tres partes de recintos laterales (Meriamlik, Kodja Kalessi [130, 138]). EI elemento basilical se reduce generalmente a las arcadas y tríforios situados entre los pilares de las cúpulas. Las verticales hacia Ia cúpula y las horizontales hacia el altar se entrelazan unas con otras en estos edificios compactos y empinados (basílica cupular, precursora de Ia iglesia bizantina de cúpula de crucero). La iglesia cruciforme experimenta una evolución irmportante, desde aquel sencillo edificio de brazos en cruz y de una sola nave que fue al principio (por ejemplo, Rávena, tumba de Galla Placidia), hasta una construcción de tres naves (Solana y otras), con espacio central resaltado por pilares y una cúpula.
Una de las construcciones más monumentales de este tipo Ia constituye el santuario de San Simeón el Estulta, Kaíat Seman [132, 137], en Aleppo: cuatro brazos basilicales en forma de cruz, de tres naves cada uno, conducen hacia un amplio recinto octogonal (¿con cúpula de madera?), en cuyo centro estaba antes Ia columna. Se añaden algunas antesalas y, en parte, antepatios en las entradas de los brazos de Ia cruz; el brazo del lado oriental termina en tres ábsides, mientras que en las diagonales del octógono se adosan ábsides más pequeños. Surge así un agrupa-miento bien diferenciado de espacios y cuerpos arquitectónicos en el centro en Ia forma simbólica de Ia cruz. También en los edificios centrales se obtienen figuras espaciales sumamente complicadas, sea revistiendo externamente en forma cuadrada a un octógono con apoyos colocados (Esra), o mediante Ia colocación de varios anillos de columnas en el interior en forma de cruz por medio de nichos o por agrupamientos de dichas columnas (Roma, San Stefano Re tonda). La evolución de Ia arquitectura paleocristiana tiende, (pues, a una agrupación más firme en el exterior, así como a unas formas más complicadas de recintos y paredes, y simultáneamente a Ia centralización del espacio mediante Ia acentuación de Ia dirección hacia el altar y Ia diferenciación de los efectos de luz.

ESCULTURA....
EI reconocimiento del cristianismo (313 d. C.) no significa, en modo alguno, para las artes figurativas un inmediato y brusco comienzo de configuración artística. La pintura y Ia escultura se desarrollan sobre Ia base del arte antiguo tardío, que ya había experimentado decisivas modificaciones en el s. ui, sobre todo en Roma. En el curso de esta transformación, Ia pintura va ganando en importancia, mientras que Ia escultura, sobre todo Ia monumental exenta, se ve cada vez más relegada. Se prefiere el relieve a las formas llenas de bulto redondo, ya que Ia finalidad principal de Ia escultura paleocristiana consiste ante todo en el ornato de sarcófagos y de las caras exteriores de dípticos de marfil (sus caras interiores sirven como superficies para escribir). Desde el punto de vista estilístico, en vez de seguir Ia concepción clásica de Ia figura orgánicamente compuesta y de su relación natural con el entorno y el espacio, Ia escultura paleocristiana sitúa a las figuras ante el fondo, frontalmente casi siempre, en una esfera espacial abstracta, sin profundidad claramente tangible; es-.........