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.....Coliseo de Roma, anfiteatro,
erigido bajo Vespasiano (69-79 d.
C.), cuarta planta añadida
en Ia época de Tito y Domiciano
(79-96 d. C.). Constituido por tres
pisos de arcadas. Enmarque de los
arcos por semicolumnas y orden ar-quitrabado;
Ia estructura de mortero se oculta
tras Ia fachada de piedra.
dados, agrupados pictóricamente
en su marcha triunfal a través
de Ia Porta Triunfális. La
instauración de los arcos de
triunfo y de los arcos conmemorativos
es típicamente romana. Plasma
en forma monumental el suceso histórico
y ha influido fuertemente en el arte
del Renacimiento.anfiteatro de piedra,
el Coliseo , que debe su nombre, quizás,
a Ia estatua colosal (el "coloso")
de Nerón colocada en sus proximidades.
EI gran edificio se utilizaba para
las luchas de animales y de gladiadores
y también tuvieron un lugar
cremaciones de cristianos. Está
construido totalmente exento, al contrario
que los teatros griegos, que siempre
se apoyan sobre una pendiente. La
enorme carga de Ia cavea o recinto
para los espectadores, con un aforo
para 50.000 personas, aproximadamente,
estaba absorbida por audaces construcciones
de arcos. Tres líneas de arcadas
superpuestas articulan el muro exterior.
Los arcos se tienden en un armazón
vertical-horizontal de semicolumnas
y arquitrabes: el sistema desarrollado
en Ia época de Sila tiene aquí
su más pura expresión.
Las plantas están dispuestas
de abajo hacia arriba por los órdenes
tos-cano (dórico), jónico
y corintio, como en las construcciones
helenísticas. Más tarde
fue añadida por Tito y Domiciano
una cuarta planta de piuro liso v
artkulación por pilastras.
Siguiendo Ia línea de embellecimiento
de Roma, comenzada por Augusto, Trajano
construye el Foro que lleva su nombre,
concluido el 113 d. C. según
los planos de Apolodoro de Damasco
. A través de un arco de triunfo
se llega a una plaza en cuyo centro
sólo está Ia estatua
ecuestre del emperador. Galerías
de columnas a ambos lados ocultan
dos grandes ábsides. Un edificio
situado trans-versalmente y apenas
articulado ex-teriormente cierra Ia
plaza por el norte: Ia gigantesca
basílica Ulpia. En el interior,
dos filas de 96 columnas rodean un
espacio de 25 m. de luz, que estaba
cubierto por arriba con un techo de
madera. Este bosque de columnas, comparable
a un díptero greco-jónico,
no está, sin embargo, al servicio
de Ia apariencia plástica de
Ia edi-
ficación externa, sino sólo al de su configuración
interior. Tales templos se convierten luego en modelos para las
primeras basílicas paleocristianas de Ia época de
Constantino. Repitiendo el motivo de los ábsides de Ia plaza,
Ia basílica Ulpia también tiene dos de ellos separados
de Ia estancia principal por "enrejados de columnas".
Dos bibliotecas, una frente a otra (para textos griegos y latinos),
se encuentran adosadas a Ia basílica, y entre ambas se eleva
Ia columna de Trajano, cuya banda de figuras relata, como un libro
enrollado, las hazañas guerreras del emperador. En otro patio
ábsida! está situado, en Ia pared posterior, de manera
típicamente romana, el templo del emperador deificado.
La unión de construcciones
greco-helenísticas con concepciones
espaciales únicamente romanas,
característica de Ia época
augustea, se constata también
en el arte retratista de esta época.
La fuerza de Ia personalidad del emperador
Trajano queda testimoniada en su efigie
de mármol , en Ja que podemos
contemplar, al servicio de una misma
finalidad, el estilo formal de Ia
época republicana tardía
y Ia fuerza expresiva y viva de este
soberano. Su poderosa voluntad salta,
literalmente, desde su semblante al
observador: el dinámico estilo
romano alcanza su mayor intensidad
bajo este emperador. En Ia época
del emperador Adriano (117-138 d.
C.) aumenta el influjo de las formas
griegas. Se crea un nuevo tipo de
estatuas a Ia manera clasicista, en
el que se representa divinizado al
favorito de Adriano, Antinoo , un
hermoso joven de Bitini. EI bello
cuerpo, modelado según Ias
formas del estilo severo, tiene una
expresión triste y afeminada,
y se funde con Ia suave y melancólica
cabeza del joven, de rizos tupidos
i y ampulosos, y con una boca sensual.
En esta obra se ha representado un
ideal de belleza que vive i de Ia
romántica nostalgia por Ia
-. perdida presencia del clasicismo
griego. Las estatuas del joven abo-
o gado en el Nilo, a las que se ren-
' día culto en todos los lugares
del :-mundo romano, tienen un aspecto
y ensoñador. Frente a las figuras
lieñas de vida y terrenalidad
del clasicismo griego, se crea aquí
una ¿ peculiarmente irreal,
que aun con toda su plenitud sensorial,
no expresa una presencia corpórea,
sino cierta nostálgica avidez
del Más Allá. EI dualismo
de Ia figura corporeizada y el espíritu
descor-poreizado, que domina a Ia
Antigüedad
tardía, se manifiesta en esta
figura de fascinante belleza griega.
EI deseo de irrealidad se encarna de
Ia manera más grandiosa en el
Panteón, que Adriano hizo erigir
en el 126 d. C. Sustituye a una construcción
rectangular de Agripa, sobre cuyo podio
se sitúa el pórtico columnado
de Adriano. EI Panteón estaba
consagrado a todos los dioses y como
edificación circular cupulada
pretendía simular Ia cúpula
celeste. Es Ia primera construcción
monumental de Ia Antigüedad en
que se pretende marcadamente, no Ia
apariencia del volumen externo, sino
servir de caparazón espacial
del interior . Se ha antepuesto un pórtico
columnado, clásico, de orden
corintio, sin conexión armónica
alguna con el sencillo cilindro tri-membre.
EI cilindro sustenta Ia cúpula,
cuyo empuje enorme, pese a Ia elección
de materiales de construcción
ligeros, se dispersa mediante un ingenioso
sistema de arcos de descarga. En forma
típicamente romana, el asiento
de Ia cúpula se cubre por fuera
con el tercer anillo del cilindro. EI
recinto interior tiene forma esférica
(Ia altura de Ia cúpula y Ia
del basamento se corresponden mutuamente).
Un óculo de 8,92 m. de diámetro
en el punto cenital proporciona al recinto
una luz uniforme y serena. A esta armonía
corresponde Ia distribución de
Ia pared; Ia construcción basal
está dividida según Ia
regla de oro en dos partes: Ia inferior
está compuesta por nichos redondos
y rectangulares alternos (separados
del recinto por columnas) y Ia superior
'por delicadas incrustaciones (destruidas
en Ia actualidad, desgraciadamente).
A ello se añaden los colores
atemperados de las piedras del suelo
y Ia pared. -
La cú....
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